A partir del post anterior, queríamos hacer un pequeño anclaje teórico de éste Proyecto Rediseñar del que formamos parte (segunda edición) y también compararlo con el Proyecto Facebook.
El Proyecto Facebok se empezó a gestar a fines de 2008 y se implementó durante 2009, en dos ediciones, cada una correspondiente a un cuatrimestre de la materia Taller de Procesamiento de datos de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Argentina (UBA). Éste Proyecto fue una experiencia de educación participativa, que proponía experimentar nuevas rutinas de aprendizaje y enseñanza, asentadas en la creación colaborativa, generar conocimiento de modo colaborativo entendiendo que la riqueza está en la participación, estimular el aprendizaje y el trabajo entre pares, hacer una producción colaborativa como cátedra, que exceda el ámbito de la cursada y que contribuya a la generación del conocimiento, estimular el desarrollo de habilidades técnicas y sociales básicas para participar en la sociedad contemporánea.
¿Qué fue el Proyecto Rediseñar? A partir de la experiencia del Proyecto Facebook el desafío fue construir dispositivos de persuasión interpersonal masiva utilizando Social Media. Los alumnos debían diseñar dispositivos web de persuasión, implementarlos y evaluar su ejecución. El Proyecto Rediseñar (2010) también significó la adopción de una nueva propuesta pedagógica: generar conocimiento participativamente, trabajando entre pares y estimulando el desarrollo de habilidades técnicas y sociales básicas.
La modalidad de taller es inescindible de la propuesta ya que es allí donde se comparte, se orienta, se pregunta, se rediseña. Esto no significa que no se haga hincapié en los contenidos teóricos que son los que sientan las bases de los proyectos y ayudan a encausarlos. Se trató de aprender a través de la acción junto a otros con acompañamiento offline/online.
Para ejecutar los proyectos se incorporó toda una batería de herramientas de social media. Pero lo más importante no fue aprender a usarlas sino entender su funcionamiento: cómo se construye comunidad, cómo se comunica en red, de qué manera fomentar la participación y la construcción par a par. La implementación de los dispositivos diseñados por los alumnos requirió la comprensión de los nuevos procesos comunicativos.
Otra de las dimensiones centrales de esta propuesta fue la pasión, que nos permitió involucrarnos con dedicación y esfuerzo. Trabajar con temas que nos interpelaran y acompañaran nuestras convicciones ayudó a construir escenarios prolíficos para el surgimiento de estrategias creativas de comunicación.
Más de 250 personas formaron parte de la experiencia del Proyecto Facebook, mientras que con el Proyecto Rediseñar se cuenta, no sólo, con una innumerable cantidad de producciones realizadas por los alumnos, sino también que hubo un aumento de aproximadamente el 300% de la currícula. Además la numerosa incorporación de ex alumnos al equipo docente es una respuesta positiva a esta apuesta que ya va por su segunda edición.
Aca les dejamos el prezi que, al igual que la info, la pueden encontrar en www.catedradatos.com.ar
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miércoles, 3 de noviembre de 2010
Proyecto Facebook y Proyecto Rediseñar
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miércoles, 13 de octubre de 2010
The new Mc Luhan
Si, así lo llaman a Henry Jenkins. Él es un estadounidense experto en medios de comunicación y en la actualidad es profesor en la Universidad del Sur de California. También es autor de varios libros, entre los cuales, Convergence Cultura, en donde aplica su "teoría de la cultura de convergencia de los medios de comunicación". En éste libro son muy relevantes tres conceptos y que nosotros los ponemos en práctica permanentemente, aún sin saberlo, hoy con la web 2.0 nos encontramos inmersos en este mundo de la convergencia mediática.
Justamente, el principal concepto es el de convergencia, con el cual hace referencia al flujo de contenido a través de múltiples plataformas mediáticas, en dónde juegan un papel muy importante los consumidores, ya que la circulación de contenidos mediáticos depende de la participación activa de los mismos. Por eso es que la convergencia implica un cambio cultural, en dónde se anima a los consumidores a buscar nueva información y establecer conexiones entre contenidos mediáticos dispersos.
El otro concepto es el cultura participativa, que contrasta con nociones más antiguas del espectador mediático pasivo. Productores y consumidores no desempeñan roles separados, sino que son participantes que interaccionan. Sin embargo no todos los participantes logran desempeñar roles semejantes en esta cultura emergente. Por ejemplo, las corporaciones con sus individuos, ejercen un poder superior al de cualquier consumidor individual o incluso al del conjunto de consumidores. Y unos consumidores poseen mayores capacidades que otros para participar.
La convergencia se produce en el cerebro de los consumidores individuales y mediante sus interacciones sociales con otros. Esa interacción se da porque existe más información de la que se puede almacenar en nuestras cabezas. Así llegamos al último concepto clave que es el inteligencia colectiva, ya que ninguno de nosotros puede saberlo todo; cada uno sabe algo; y podemos juntar las piezas si compartimos nuestros recursos y combinamos nuestras habilidades.
Acá les dejamos una anécdota contado por Jenkins, que esta relacionado con esto de cultura participativa.
Justamente, el principal concepto es el de convergencia, con el cual hace referencia al flujo de contenido a través de múltiples plataformas mediáticas, en dónde juegan un papel muy importante los consumidores, ya que la circulación de contenidos mediáticos depende de la participación activa de los mismos. Por eso es que la convergencia implica un cambio cultural, en dónde se anima a los consumidores a buscar nueva información y establecer conexiones entre contenidos mediáticos dispersos.
El otro concepto es el cultura participativa, que contrasta con nociones más antiguas del espectador mediático pasivo. Productores y consumidores no desempeñan roles separados, sino que son participantes que interaccionan. Sin embargo no todos los participantes logran desempeñar roles semejantes en esta cultura emergente. Por ejemplo, las corporaciones con sus individuos, ejercen un poder superior al de cualquier consumidor individual o incluso al del conjunto de consumidores. Y unos consumidores poseen mayores capacidades que otros para participar.
La convergencia se produce en el cerebro de los consumidores individuales y mediante sus interacciones sociales con otros. Esa interacción se da porque existe más información de la que se puede almacenar en nuestras cabezas. Así llegamos al último concepto clave que es el inteligencia colectiva, ya que ninguno de nosotros puede saberlo todo; cada uno sabe algo; y podemos juntar las piezas si compartimos nuestros recursos y combinamos nuestras habilidades.
Acá les dejamos una anécdota contado por Jenkins, que esta relacionado con esto de cultura participativa.
Los jóvenes -aunque los adultos también lo hacemos- se apropian y reapropian de los antiguos y nuevos medios para realizar sus propios aportes/construcciones a partir de re-mezclas, re-creaciones, re-invenciones, comentarios y reverberaciones de todo aquello que los precede. Para ellos -y para muchos de nosotros- el entorno no tiene copyright, es un acervo, las culturas en las que vivimos (y que recreamos constantemente) son fuentes abiertas y disponibles. Todo artista trabaja con materiales y visiones del mundo que lo rodea. Nada es original en el sentido de primigenio y puro en la cultura, las acciones en la cultura son derivativas, hay siempre un rediseño de la cultura. La inspiración para cualquiera que crea es múltiple y proviene del mundo en el que vive: graffitis, cómics, publicidad, arte, packaging, frases, música, películas, libros y podríamos seguir infinitamente.
Fíjense sino en lo que les voy a contar: busqué en Google "cultura participativa" y encontré una imagen con la que alguien explicaba mi concepto mucho mejor que yo, entonces la retomé y la incluí en esta presentación que ustedes están viendo. Así funciona la cultura participativa: hago algo, lo lanzo al ruedo, una vez compartido por cientos, miles o los que sean, muchos incorporan modificaciones, hay una reelaboración, y de ese pool nuestro recupero este trabajo sobre cultura participativa y me lo reapropio enriquecido por otros que no reciben un pago monetario por hacer este aporte sino la única (y gran recompensa) de co-crear con pares, construir una reputación que será valorada y resultar todos beneficiados por la experiencia colectiva.
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